El mundo es un lugar plagado de contradicciones. Pero todo tiene un límite.
Hemos sido testigos de
arqueros-goleadores (como el inclasificable Chilavert). También, de
cómicos-tristes (como el recordado Alberto Olmedo). Y hasta de
carniceros-vegetarianos (como uno que hubo hace un tiempo a la vuelta del Club).

Pero lo verdaderamente inconcebible, lo inusitado, lo aberrante para las leyes del Universo, es lo que tuvimos que contemplar ahora: el caso de un
VERDUGO-PIADOSO.
Tuvo en el cadalso a Belgrano, que hace tan sólo nueve años había sido su ejecutor, quien lo empujó a las oscuridades del TNA.
Luego pasó por la picota Obras Sanitarias, en dos oportunidades.
¡Y los dejó escapar!¿Será
piedad u otra cosa que empieza con "p"?

Discutimos arduamente sobre el particular y decidimos darle la derecha a nuestro amigo Oval. Terminamos creyendo, en un acto de fe que las circunstancias ameritan, que sí, que de verdad, que en definitiva...
¡es más bueno que el pan!En consecuencia, le ofrecimos un cuarto de caseritos recién horneados, para que se hiciera un
completo de
salame. Ejem.