"...ellos no me chequeaban, me agarraban cuando quería zafarme. Encima tenían las uñas largas"
(Leo Gutiérrez a el Diario La Mañana de Córdoba)
¡Lo único que te faltaba, Cebador!
Por suerte tenés unos días antes de jugar de nuevo, para limpiar a fondo las heridas.¡Podés aprovechar las lágrimas de "Llantito"!(Eso sí, después no vengas con que los de Sioni te tiran del pelito o te hacen transpirar de más y se te corre el maquillaje. Y si llegan a pasar, acordate de que el aire de mar reseca la piel...)