La
OMAG,
Organización
Milrayitas
Anti
Gilmeños, fue creada más por necesidad que por convicción. Una vez concretada, la convicción fue que esta nueva realidad (la Organización), era una necesidad.
Durante mucho tiempo, un sinfín de fervientes hinchas de
Peñarol de Mar del Plata convivieron con el sentimiento dual del amor incondicional a la casaca milrayitas y la antipatía espontánea por el equipo rival. Pero esas emociones no encontraban un lugar de contención y entendimiento.
La historia dice que a principios de la década de los '90, con el arribo de
Gilmes (oficialmente,
Club Atlético Quilmes de Mar del Plata) a la máxima categoría del básquetbol nacional, nació el clásico marplatense, que no tardó en convertirse en el
superclásico argentino.Enseguida, Peñarol marcó claras diferencias a su favor que se agigantaron con el transcurso de los años. No sólo con respecto a los enfrentamientos entre sí, sino también por las conquistas cosechadas, sus participaciones internacionales, la permanencia en la categoría de
elite, el reconocimiento público... De ese modo, la denominación de "clásico" para los partidos entre los dos quintetos fue desvirtuándose hasta convertirse en un absurdo: para ser el contendiente clásico de un
equipo grande hay que tener al menos un poco de grandeza.
El Destino fue surcando el camino con sabiduría, y puso las cosas en su lugar. Pero el rechazo por los tres colores de la contra, cada vez más justificado por declaraciones y actitudes de sus representantes, movió a un conjunto de peñarolenses a juntarse, reunirse, aglutinarse. A organizarse.
La gota que rebalsó el vaso fue el retorno de uno de los íconos de la parcialidad gilmeña: el DT-estrella
Huevo “Casco” Sánchez. Así, inspirados por la prestigiosa
OCAL, este grupo de marplatenses (nativos o por adopción), decidieron dar un marco concreto a sus pasiones.
A partir de 2007 existe la
OMAG. Y los milrayitas de ley ya cuentan con un lugar al que pertenecer, teniendo en cuenta que:
la OMAG no responde a banderas partidarias ni pretende tener participación en la vida política del Club Atlético Peñarol;
la OMAG no tiene fines de lucro. Lo eventualmente recaudado por la Organización se destina en su totalidad a solventar (parte de) los gastos que su funcionamiento requiere;
la OMAG no quiere herir la susceptibilidad de ninguna persona de bien. Sólo busca expresar la esencia milrayitas de un modo claro y contundente, defendiéndola de los ataques injustos que no cesan de dirigírsele por las vías más diversas. Sin violencia y con respeto. Valiéndose del arma más limpia con la que cuenta el Hombre Inteligente: el humor. Riéndose con, y no de, las víctimas circunstanciales de sus Afiches, sus Operativos y sus opiniones;
la OMAG no hace distinciones a la hora de elegir a los destinatarios de sus intervenciones. No hace falta ser miembro del equipo tricolor para tener ese privilegio. Basta con ofender los sentimientos de los hinchas del equipo de la ciudad. Un ejemplo evidente de gilmeño-sin-pertenencia-cervecera es el "Cebador Olímpico", quien mereció de nuestra parte varias acciones, con gran repercusión mediática y popular;
la OMAG es para y del pueblo anti-gilmeño.
Que así sea.
Junta Directiva OMAG